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miércoles, 7 de septiembre de 2016

La Televisión y el Video

La televisión y el video son los medios audiovisuales que han adquirido mayor  presencia en los centros, independientemente del nivel educativo o de que se hable de una enseñanza formal o informal. 

Las investigaciones realizadas sobre el uso que los profesores hacen de los medios que más se utilizan y que tenderían a elegirlos si no tuvieran ninguno en sus centros. Su significación ha sido tal que han formado parte de proyectos específicos de dotación de medios en los centros, como el proyecto Mercurio.


Al lado del interés que despierta en los centros, está el hecho de que son medios con una presencia cotidiana en los  hogares, llegando incluso en algunos casos a la existencia de más de un equipo.
En nuestra cultura se ha abierto una doble vía de análisis: una destinada a su utilización como medios educativos, y otra referida a la formación para la comprensión de los mensajes y lenguajes en ellos utilizados. Aspectos que vendrían a ser lo que ha sido considerado como educación “con” los medios de comunicación, y educación “para” los medios de comunicación.

En el caso del video se encuentra también el hecho de su progresivo abaratamiento y la simplificación de su manejo, lo que permite ser tanto observadores como productores de programas, ampliándose de esta forma las posibilidades de ser utilizado en la enseñanza, tanto por los profesores como por los estudiantes. Este hecho requerirá el conocimiento de nuevos contenidos y el dominio de nuevas habilidades para ambos.

Conceptos claves:

Video: medio de comunicación con unos elementos simbólicos determinados, que permiten la creación de mensajes por los usuarios, cuya concepción técnica es la imagen electrónica configurada a partir de una serie de instrumentos tecnológicos, que poseen una versatilidad de usos mayoritariamente controlados por el usuario.

Formas de utilización del video en la enseñanza: las diversas posibilidades del video para ser integrado por el profesor de la enseñanza, por ejemplo como transmisor de información, motivador del aprendizaje, instrumento de conocimiento, instrumento de evaluación de profesores y estudiantes, de formación y perfeccionamiento del profesorado y herramienta de investigación psicodidáctica.
Televisión cultural: su objetivo básico es la diversión y el entretenimiento.

Televisión educativa: emisiones situadas dentro de la programación general de una cadena de televisión que, por su contenido o forma de presentar la información, puede ser utilizada con una aplicación educativa.

Televisión escolar: son emisiones que persiguen suplantar al sistema educativo formal, y cuyos programas poseen una estructura específica.

La televisión como medio educativo

No puede dejarse de reconocer que la televisión se ha convertido en uno de los medios típicos de nuestra sociedad contemporánea, tanto por el tiempo que se invierte en ella , como por la significación que tiene en la configuración de un modelo de sociedad y la transmisión de unos valores específicos (Aguaded, 1999). Es un análisis uno de los más significativos para la comprensión de las características de  nuestra sociedad.

La relación de la televisión con la educación se establece desde los inicios, bien por la configuración de programas educativos específicos, bien por justificar en sus fines de constitución su desarrollo e implantación. Esta relación se verá notablemente incrementada en el presente con la televisión por cable, que repercutirá en una tematización de los contenidos de los programas.

Las experiencias que se han desarrollado internacionalmente referidas a la creación de canales educativos específicos que pudieran suplantar la figura del profesor y el sistema reglado de enseñanza son diversas: la Nipón Hoso Kyokai (NHK) de Japón, la British Broadcasting Corporation (BBC) de Reino Unido, el Channel 4 TV de Gran Bretaña, la cinquiéme de Francia, el proyecto Teleduc de la Universidad Católica de chile, o la Ontario Educational Communications Authority (TV Notario) de Canadá. Experiencias que aunque han sido realizadas bajo diferentes perspectivas, con estructuras organizativas distintas, y destinadas a desiguales niveles educativos, han puesto de manifiesto que la televisión puede ser utilizada como medio para la formación, en lo que se ha venido a denominar como “teleenseñanza”. Sin embargo también han apuntado que para ello se necesita la organización de los programas de una forma diferente a la televisión cultural o comercial, la formación del profesorado para su inserción en la práctica educativa y la elaboración de materiales específicos como guías de trabajo para su seguimiento.

¿Qué se entiende por televisión educativa?

Como han puesto de manifiesto diferentes autores (Martínez, 1994; Cabrero, 1994; Salinas, 1999ª), bajo la denominación de “televisión educativa” se pueden incluir tres tipos diferentes: cultura, educativa y escolar; se diferencian por la estructura de los programas, los destinatarios potenciales y los objetivos que persiguen:
v  La televisión cultural es la más genérica y se marca como objetivos prioritarios la divulgación y el entretenimiento, encontrándose el planteamiento inmerso dentro del propio programa, no requiriendo por tanto de materiales complementarios. Este tipo de programas transfiere las formas de diseño de la televisión comercial, siendo sus representaciones clásicas el reporte y los noticiarios.
v  La televisión educativa contempla contenidos que tienen algún tipo de interés educativo, pero que por algún motivo no forma parte del sistema escolar formal;  los programas pueden agruparse en torno a series, con una programación continua, y empiezan a adquirir sus bases de la dinámica y teorías del aprendizaje. Frente al carácter divulgativo y de entretenimiento del tipo de televisión anterior, la presente persigue influir en el conocimiento, las actitudes y los valores de espectador.
v  La televisión escolar persigue suplantar al sistema escolar formal, marcándose como objetivos los mismos que el sistema educativo general, desde niveles de primaria hasta cursos de alfabetización universitarios, como es lógico imaginarse los principios de diseño son adquiridos desde la didáctica y las teorías de aprendizaje.

¿Cómo utilizar la televisión educativa?

Un esquema para la utilización de la televisión educativa viene diferenciado por cuatro etapas, en las cuales se realizan actividades diferentes: preteledifusión, teledifusión, evaluación-explotación y actividades de extensión.

Es también importante presentarle atención a los aspectos técnicos de la observación del programa, ya que una deficitaria percepción y audición repercutirán en el desinterés y producirán efectos contrarios a los deseados.

Aunque en la actualidad se cuentan con equipos de videoproyección que permiten la observación de los programas con cierta amplitud y calidad, la realidad es que los centros por lo general no disponen de ellos, y siguen siendo los tradicionales receptores de televisión los medios usuales.

El video como medio educativo

El video, conjuntamente con la informática, el retroproyector y los proyectores de diapositiva, es de los medios con más fuerte presencia en nuestros centros educativos, y de los que más fácilmente permiten que los usuarios se conviertan en emisores de mensajes. Frente a otros que propician usos exclusivos como transmisor y motivador, en el caso del video sus formas de usos son diversas y así se puede hablar de transmisor de información, motivador, instrumento de conocimiento por parte de los estudiantes, evaluación, medio para la formación y el perfeccionamiento del profesorado en aspectos y estrategias didácticas y metodológicas, medio de formación y perfeccionamiento de los profesores en sus contenidos del área de conocimiento, herramienta de investigación psicodidáctica, procesos desarrollados en laboratorios, instrumento de comunicación y alfabetización icónica de los estudiantes ( Cabero, 1999).

El video como instrumento motivador

La mayoría de los estudios que han analizado los usos a los que se destina el vídeo por parte de los profesores llegan a la conclusión de que uno de los más utilizados es el de motivar a los estudiantes que posteriormente van a desarrollarse en clase, o bien que tienen que afrontar de manera autónoma. En un estudio realizado en la Universidad de Sevilla, cuando se les pregunto a los profesores de primaria y secundaria que informaran respecto a los usos que realizaban del medio vídeo en la enseñanza, las opciones más elegidas fueron las siguientes: captar la atención y motivar a los estudiantes, 346; permitir el acceso a más información, 295; actividades recreativas y extraescolares, 289; presentar información, 188; aclarar conceptos, 131; facilitar el recuerdo de la información y reforzar los contenidos, 131; desarrollar la creatividad, 116.

La motivación ha sido siempre percibida como un factor de extremada importancia para que el aprendizaje no sólo se produzca, sino para que se produzca de una manera significativa y guiada en la línea planificada por el profesor. Tal es su significación que una de las pocas habilidades que todas las corrientes y escuelas pedagógicas admiten que deben poseer los profesionales de la enseñanza es la de saber motivar a sus estudiantes.

Es precisamente este poder motivador para captar y mantener la atención de los receptores una de las ventajas que se le conceden a los medios audiovisuales, tanto a los tradicionales como a las denominadas “nuevas tecnologías de la información y comunicación”. “Poder” que les es conocido a partir de las cargas emotivas y afectivas que se les suponen a la imagen en particular y a los medios audiovisuales en general, y el grado de semejanza con la realidad que suelen poseer.

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